lunes, enero 07, 2013

El 21 de diciembre no me preocupó, el 2013 sí.


Un día previo al famoso 21 de diciembre del 2012 una persona me comentó que estaba preocupada por las posibles consecuencias que traería la apocalíptica fecha. Yo le contesté que eso no me preocupaba. Lo que me importaba era el 2013 y sobre todo, de cuidar el agua, porque era un tema importante y de verdadera gravedad. Considerando la sequía extrema que enfrentamos.
 Generalmente las sequías para quienes habitamos en ciudades pasan casi desapercibidas, salvo por las imágenes de los canales de televisión que exhiben imágenes de animales famélicos y operativos gubernamentales que entregan forraje. Sin embargo, este año debe despertar nuestras conciencias. No hablo de un despertar espiritual como hablan tantos charlatanes que ganaron millones nublándole la mente a miles de chilenos incautos. Sino porque debemos cuidar nuestra agua potable. Un ejemplo de la situación  la pudimos constatar hace cerca de un mes cuando un problema técnico dejó gran parte del sector alto de la ciudad de Ovalle sin suministro de agua por casi un día. Para mi gusto el evento fue una suerte de ensayo y debemos estar preparados. No es que esté haciendo una alarma pública ni un llamado a juntar agua como locos. Es un llamado a ser racionales y muy precisos en su utilización.
            Actualmente el agua de riego para la mayoría de los agricultores del Limarí tiene ya fecha de vencimiento puesto que sólo hasta el mes de marzo habría disposición de agua para riego. Y de ahí nada más, precisamente para salvaguardar el consumo de las ciudades. Así de grave es la situación. Muchos predios agrícolas han dejado morir sus cultivos, porque no pueden sostenerlas dado el alto costo que ello significa. Para otros sencillamente eso sucedió hace meses y los terrenos se ven desérticos.
            Hace poco escuché a alguien decir que los ovallinos olvidábamos que vivíamos en una zona semi árida y eso sucede básicamente por la regulación que hacen los embalses de regadío que hacen sostenible los ciclos normales de sequía que tradicionalmente enfrentamos pero por desgracia éste período ha sido más extenso y por otra parte, la agricultura hoy está más desarrollada en nuestros campos y eso también ha hecho que los embalses no resistan por mucho tiempo más. Si deseamos abrir nuestras llaves para beber un vaso de agua o para darnos una refrescante ducha debemos de cuidarla hoy.
            Algunos datos que debemos tomar en consideración en nuestras casas son por ejemplo: que una llave abierta consume 10 litros por minuto, una ducha de más de 5 minutos gasta 100 litros, el inodoro consume de 6 a 18 litros cada vez que se vacía, el lavado de ropa en lavadora ocupa 200 litros, un metro cuadrado de jardín consume 25 litros a la semana y así sucesivamente. Por este motivo es vital que se utilice a conciencia el vital elemento porque verdaderamente ésta si que es una situación de catástrofe que debemos enfrentar tomando recaudos sencillos de aplicar en nuestras vidas cotidianas. A menos que el 2013 nos sorprenda gratamente con abundantes lluvias… pero por ahora a prevenir cuidando el agua.

            

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