jueves, diciembre 23, 2010

Contradicciones en navidad

Por Rodrigo Araya E

Que curioso, mientras era parte de la masa que acude profusamente a los malls y multitiendas para comprar un regalo para celebrar el nacimiento del niño Jesús en un pesebre. Constato la contradicción evidente en que caemos en estas fechas. Hablamos de amor, paz, comprensión y estamos endeudándonos en nombre de hijos y familiares. ¿Dando hasta que duela? No lo creo.
Me pregunto: ¿Qué diría Jesús en estos días? ¿Qué diría nuestro padre Hurtado en estos días? De seguro ambos estarían recorriendo hospederías, calles por las noches, abrazando a desvalidos y consolando en los campamentos a los niños que aprenden a vivir con la desigualdad.
Y hablando de Jesús, que gran sentido cobran las enseñanzas del libro conocido como “biblia”. Es increíble que el conjunto de cartas e historias de este ejemplar, tenga contenidos que son tan aplicables a nuestros días. El tipo de relaciones y valores que todos propiciamos al llamado “sistema” se basa en todo lo contrario a este mensaje. Si pensamos bien, destacamos a quien aplasta con sus comentarios, no al humilde de corazón, asumimos que quienes deben estar en puestos de relevancia deben ser implacables. Admiramos los gestos de venganza, no a quien perdona. Incluso la palabra perdón hace mucho que ya no se usa. La hemos cambiado por una disculpa, seguido de una justificación: “Yo sólo le pido perdón a Dios”. ¿Y por qué? Si el mismo Dios pidió que nos perdonáramos los unos a los otros.
Hace mucho que los héreoes de las películas de Hollywood son tan malos y perversos como sus enemigos. ¿Quién los distingue ahora? En la realidad y la pantalla grande, la crueldad reina y la maldad, un ejemplo a seguir. Mientras que la verdad y la justicia caen en lo subjetivo.
Nadie es perfecto, es cierto, pero podríamos ser mejores siguiendo algo tan simple como hacer efectivo el mensaje de un “padre nuestro”. Algo sencillo pero que nos cuesta tanto. Pero no todo está perdido, ayer en las noticias vi algo muy significativo y casi alucinante. En un tribunal una de las víctimas regalaba una biblia al condenado, en señal de perdón. Palabra hecha acción. Simple y sin rodeos.
Por otra parte, organizaciones religiosas caen en desgracia, sus miembros cometen atrocidades y quienes intentan llevar la palabra de Dios, muchas veces caen en la intolerancia y la falta de respeto a sus iguales. Que complejo aterrizar palabras de dioses en la tierra. Mientras compramos regalos hechos con las manos de niños hambrientos en lejanas tierras. ¿Dónde está el ejemplo del niño de Belén?
En tanto, el viejo pascuero cobra 5 mil por media hora y requiere de traslado. ¿Dónde está la navidad? Puede que hoy entregue un regalo costoso a mi hijo. Pero en estas fechas renuevo mi compromiso a explicarle conceptos como la verdad, la honestidad y el perdón. Tal vez, la mente inocente de los niños aún sea el vehículo más seguro para entregar un mensaje de amor al prójimo.

1 comentarios:

Aldo dijo...

Tienes razón en cuanto a lo del perdón. En Chile, hay gente de muy lamentable recuerdo y nefastas acciones en el pasado que se volvieron contra elos, que proclama desde hace años, con un inexplicable orgullo y veneno en el alma "ni perdón ni olvido" , ante la también inexplicable indiferencia y falta de reproche de parte de la Iglesia Católica chilena, que más bien los apoya en su aberrante filosofia.
¿Qué diria el propio Jesus y el Padre Hurtado acerca de esta gente que proclama a voz en cuello la antitesis del cristianismo, "ni perdón ni olvido", ante la indiferencia de los sacerdotes chilenos que debieran enseñar a sus fieles que ese oensamiento esta más próximo al Demonio que a Dios?