viernes, enero 23, 2009

Voto voluntario, el derecho de los ciudadanos libres

Foto niño: R.Araya

Finalmente reinó la cordura y la Cámara de Diputados de Chile aprobó la reforma que busca lograr inscripción automática y voto voluntario en nuestro país. El proceso indica que para Marzo el Senado inicia el tercer trámite y con ello se comenzaría a analizar el proyecto de Ley que lo aplique de manera efectiva.

Hace 2 días discutí airadamente con una amiga sobre el punto en cuestión, porque ella considera que quienes no están inscritos lo hacen por una postura de “flojera” y los que hoy votan sí son verdaderos ciudadanos. A mi juicio quienes hoy no votamos y no somos parte del sistema electoral, somos igualmente ciudadanos y creo que incluso más ciudadanos que quienes como corderos se inscribieron en el sistema (eso es para ti amiga). Sí porque el ejercicio democrático, involucra mi palabra y concepto favorito, “Libertad”. La libertad de ejercer mi voluntad sobre un derecho.

Precisamente cuando la voluntad impulsa a los ciudadanos libres es cuando reina el espíritu democrático.

¿Porqué estar obligados a marcar un papel cuando no deseamos hacerlo?


Me parece que los hombres y mujeres de Chile son lo suficientemente adultos (a contar de los 18) para decidir por qué hacer y no estar obligados por multas a ejercer un derecho como si fuéramos niños manipulados por un padre controlador. No señores, esa no es la democracia. Sobre este punto quisiera agregar que en la actualidad las leyes chilenas son contradictorias, porque a contar de los 18 años podemos cargar un arma, beber alcohol, tener licencia para guiar un vehículo y no para disponer cuando ejercer el derecho a votar.

Quiero ejercer mi derecho cuando yo lo desee y cuando en el espectro de candidatos a representantes, de lo que sea, tenga la calidad que cada uno de nosotros considere digno. No hay peor voluntad expresada en las votaciones que la nulidad o el voto en blanco. Si bien es cierto, corresponde a una protesta ciudadana. Me parece una perdida de tiempo y el efecto de leyes obligatorias que provocan que mujeres y hombres libres tengan que perder su tiempo haciendo una fila para votar nulo o blanco, sólo porque hay una Ley que los obliga. Si en verdad no los representan los candidatos existentes.

Nuestra patria hoy requiere de una Ley de inscripción automática y votación voluntaria porque somos adultos y nacimos libres para poder administrar nuestros derechos ciudadanos. Porque repito, esa es la esencia de la democracia y es tan válido el derecho a votar como el derecho a no desear hacerlo.

Espero queridos lectores, que a mis 33 años pueda votar voluntariamente como un hombre libre cuando yo quiera hacerlo y no cargando en mi cabeza con las amenazas de un sistema castigador que busca sólo asegurar un número de votos. Espero que mi hijo y yo podamos ir juntos de manera libre a votar cuando cada uno de nosotros crea en una idea país para Chile.

Según estadísticas actualmente unos 3,5 millones de ciudadanos chilenos no son parte del padrón electoral.

4 comentarios:

Jorge H. dijo...

Esta medida tiene un lado bueno, ya que nuestras autoridades futuras serán elegidos por aquéllos que no tengan problema en levantarse temprano e ir a votar, mientras que muchos flojos que hoy día iban obligados a votar , terminaban marcando cualquier cosa en el voto; preferentemente, en su ignorancia del asunto público y de las lecciones de la historia, terminaban votando por la Concertación y sus sloganes baratos.
Esos votos no pensados y lanzadpos casi por obligación constituyen la única explicación de la incomprensible permanencia de los incapaces y corruptos de la Concertación durante tantos años en el poder.

Rodrigo Araya E. dijo...

Estimado Jorge: yo fui la que comenzó la discusión con Rodrigo. Fijate que tu postura me parece aún más radical que la de Rodrigo, toda vez que no es posible que subestimes tanto a la gente pensando que vota por slogans baratos. Al margen de tus ideologías, las cuales dejas más que claras en tus palabras, la gente no es tonta, y si sigue votando " hasta ahora” por la Concertación, por algo será, quizás este fervor popular de un giro luego de las próximas elecciones, pues es sabido que no estamos contentos, pero insisto en la idea de que la gente sabe como hacerse oír y sentenciar una mala gestión; y su voluntad se canaliza de forma explícita en el voto.
Respecto de lo que mi gran amigo señala, sigo creyendo en que es una postura muy cómoda, pensar en no inscribirse porque los candidatos no llenan tus expectativas y porque una vez inscrito te obligaste a votar. Esto va mucho mas allá. Se trata del país donde vivimos, se trata de lo que estamos construyendo como ciudadanía, de lo que estamos mostrando a nuestros hijos, de nuestro futuro y de cómo queremos vivir.
Ciertamente el voto voluntario es una buena iniciativa, pues es una claro ejemplo de civilidad y de altura, pero desde la perspectiva de Rodrigo pienso que pierde su esencia, la cual insta a pronunciarse para construir juntos un mejor país, siento que podemos construir mucho más expresando en las urnas nuestro sentir; derecha, izquierda, nulo o en blanco, cualquiera sea tu manera de expresarte, tengo claro que es mucho más constructivo ir a las urnas para decir lo que sientes, que no ir esperando ser uno más de los que no esta inscrito, y por lo tanto nadie sabe porqué no vota. Flojera, nulo compromiso, desanimo, pesimismo, o peor aún conformismo, el instrumento que nos asigna el voto permite expresarnos “ ya sea por obligación o voluntariamente”y que sean muchos los que con aquel instrumento tratemos de hacer un mejor país.
INGRID VALENZUELA, ANTOFAGASTA

Anónimo dijo...

el voto ya es voluntario . no hay de que preocuparse pero igual gacias por tus puntos de vista ya que estoy preparando un debate y esto meayuda en parte :p

saluos

Anónimo dijo...

Hola, muy interesante el post, felicitaciones desde Chile!