jueves, febrero 14, 2008

Destino y delincuencia: ¿factores manejables?


Rodrigo Araya E.

¿El destino estará escrito?
Esa es la pregunta que siempre me hago al ver noticias como las publicadas en estos días. En que un niño, “Miguelito”, de tan solo 14 años registra 16 detenciones por delitos cometidos en Santiago.
¿Qué será de ese menor en el futuro?
Se podrá cambiar el destino o es que nuestra vida se transforma con cada paso que damos. Por otra parte tenemos el ejemplo contrario, de quienes entregan su vida en el cumplimiento del deber. Es el caso de los carabineros asesinados en la capital luego de acudir a un procedimiento policial en una empresa y ser baleados vilmente por delincuentes cuando estaban a bordo de su radiopatrullas.
¿Será obra del destino?


Las autoridades hoy tienen una gran misión por delante y es que cada año la delincuencia cobra más víctimas inocentes y por ahora, no parece tener un límite y hoy más que nunca los ciudadanos honestos nos sentimos condenados en nuestras propias viviendas, encerrados y atemorizados. Tenemos perros y otros artefactos para protegernos y la frase "el hombre ha nacido libre", desafortunadamente no es aplicable en la actualidad pues, ya no nos protegemos de bestias salvajes como en la prehistoria, sino de otros seres humanos.
La violencia está en todas partes y al parecer los corazones de los niños se han adormecido ante un entorno agresivo. ¿Podemos transformar el presente para cambiar el futuro?
A nivel de sociedad se supone tenemos leyes que nos protegen. En los Estados Unidos de América quienes asesinan a un policía (en algunos estados) deben pagar con su vida.
En nuestro país, según entiendo, existió un proyecto ley aprobado por el parlamento y que buscaba endurecer las penas en un grado a quienes dañen a funcionarios de la policía uniformada y civil. ¿Esta Ley fue aprobada o nunca se aplica?
Esta situación nos hace sentir como ciudadanos un olor a impunidad y desprotección aún más fuerte, porque quienes tienen la dura misión de protegernos, parecen desprotegidos. Lo cierto es que existe un incremento de las cifras sobre Carabineros que han resultado lesionados en actos de servicio. Las estadísticas indican que en el año 2001, la cifra de heridos alcanzaba a los 145 casos, el 2002 subió a 177, y el 2004 se registraron más de 355 casos. Para estos dos últimos años, tristemente, no necesitamos estadísticas para recordar las muertes de funcionarios en el cumplimiento de su deber. Basta rememorar la muerte del motorista en el asalto al banco o la de estos dos últimos mártires, cabos, Job Burgos y Carlos Cuevas.
¿Es obra del destino o es que lo podemos revertir?
Será que en algunos años más podremos decir que “Miguelito” revirtió su vida o lamentablemente el peso de sus malas acciones lo llevarán a tener un prontuario aún más abultado, apareciendo nuevamente en la crónica policial, donde se recordará que fue un delincuente desde muy joven.
Espero que como sociedad podamos cambiar estos tristes episodios, nada mas resta decir: sólo nos queda la esperanza para tener una vida mejor.



*Fotos solo referenciales.
*El autor fue publicado con este comentario en web ovallehoy.cl y en diario EL OVALLINO, seccion opinión, con fecha 16 de Febrero del 2008.

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