martes, septiembre 04, 2007

Muere chuqui y nace otro pueblo fantasma


Rodrigo Araya Elorza

Hoy ya no existe Chuquicamata, luego de vivir en una burbuja sostenida por el cobre, el mismo que hoy lo expulsa para depositar sus estériles fragmentos en lo que fueran sus calles y los vestigios de mejores tiempos.
Recuerdo que cuando viví en el norte existía una rivalidad entre calameños y chuquicamatinos. Unos decían que los otros eran rascas y los demás, que eran engreídos. En el presente inevitablemente deben fundirse en otra realidad dejando atrás a su orgulloso Chuqui porque el norte de nuestro país se entristece con el nacimiento de un nuevo pueblo fantasma. Si ayer fueron las salitreras hoy son las ciudades campamentos del cobre.



Lo mismo ocurrió en Humberston, Maria Elena y otras que actualmente lucen añosos escombros. Igual sucedió mas recientemente en el pueblo de Potrerillos (Tercera Región) cuando debieron ser erradicados en 1998 por la alta contaminación que generaba la fundición en la población. La misma historia con nombres diferentes, el mismo deambular de sus habitantes despidiendo sus calles y llevándose consigo los números de las casas y los recuerdos que se agolparon en sus mentes cuando vieron partir la mudanza a nuevas tierras. Dicen que cada día que pasaba era una familia más que dejaba el terruño. Amigos que partían y que no volverían a ver.
Actualmente los exiliados y reintegrados en las regiones aledañas, comentan que en el pueblo ya vacío se oyen las risas de los niños. Que en un bodegón quedaron encerradas las ventanas y puertas de su población y tantas otras historias, unas ciertas y otras no tanto.
Este es un homenaje para los habitantes de los pueblos mineros, aquellos forjados en la mente de los ingenieros para no desperdiciar tiempo en el traslado de los obreros pues, la faena debía continuar. Pero que realmente fue constituido por personas y experiencias de vida comunes, de familias que soñaron con una vida mejor y que fueron aportes a la sociedad chilena, imponiendo en esa mezcla de costumbres gringas y chilenas, otra cultura que hablaba de niños morenos jugando baseball o que iniciaran la odiada fiesta de Halloween que ahora se practica en todo el territorio nacional. En fin.
La historia es así, algunos deben partir para construir nuevos escenarios, dando paso a la melancolía y a la posibilidad de que en el futuro nuevamente se creen mas pueblos que surjan de la mano de la explotación minera, dando cabida a otro éxodo de los desterrados por las ganancias, que poco saben de los años y el arraigo.
Tal vez Chuqui podrá ser visitado por uno que otro fantasma que ronde por sus calles acompañados por una alegre canción que coreaba su nombre. ¡Chuuquicamata se llama!
*Publicada en sección opinión, Diario El Dia IV región, Chile, con fecha 13 de Septiembre 2007.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es triste pensar que el lugar donde naciste ya no existe... y triste tambien es decirle a mis hijos que no podríamos visitarlo, solo recuerdos en fotografías, y diapositivas que, gracias a mi padre, hay por cantidad... Gracias por el homenaje a mi tierra.Que ya no existe, pero en mi corazón no dejara de estarlo. Atentamente, CARLA A. ELORZA MARQUEZ

VIÑA DEL MAR, SEPTIEMBRE 2007.-



PD Me parece que somos primos!!??
mi correo elorcitanene@gmail.com

CENTINELA dijo...

Pelao Araya es como te ha tratado la life interesante tu articulo de opinión. Verdaderamente es triste pensar que los intereses económico(que han forjado este país) sobrepasen la dignidad de las personas. Muchos habitantes de chuqui iran errante de mar a cordillera buscando sus recuerdos pisoteados por la empresa -que esta cavando el hoyo más grande de chile-. El destierro, la falta de pertenencia que están sufriendo y que sufrirán toda la vida y eldinero no puede pagar.
podríamos hacer la siguiente analogía cuando quieren trasplantar una palmera lo entendidos en el tema; es decir los sabios que pululan por las calles de tu ciudad: las personas comunes y corrientes mejor conocidos por el hombre como jardinero, saben muy bien que deben marcar los costados exactos donde el sol le da en la mañana. sino lo hace la palmera se seca. Las personas tal vez no se secan y mueren , pero si llevan heridas internas, las cuales no sanan rapidamente: por eso tienen que volver una y otra vez a Humberton, Pedro de Valdivia y otros lugares en una peregrinación constante para sanar esas heridas. Con chuqui será lo mismo o casi por que ellos en pos del progreso iran a ver un gran hoyo en medio de la nada.....

ya pelao te escribo por mail

http://centinelaenlaoscuridad.blogspot.com/

este es mi blog loquillo donde coloque un documental que realice en mi casa

escuchalo pelao


saludos a tu familia y espero que le hayas dicho solo las cosas buenas de mi...

estamos en contacto