viernes, junio 09, 2006

¡Alto! Malos conductores en la vía


De acuerdo a las cifras de ventas de vehículos, en nuestro país se llegaría a las 200 mil unidades vendidas este año. Sin embargo, mientras más autos hay, peores conductores tenemos.
Es el caso de nuestra región, que por cosas de trabajo, debo recorrer mes a mes desde el Choapa hasta el Limarí y tanto como peatón y conductor he podido constatar que en nuestras calles existen demasiados malos choferes.
Un ejemplo es la ciudad de Ovalle, en donde los automovilistas pocas veces señalizan con el intermitente para cambiar de pista o para virar. Y en el caso de quines si aplicamos la reglamentación, tampoco se nos respeta, porque simplemente los demás educadamente, aceleran y no dan el paso.
Otro caso en la capital de Limarí, sucede en un supermercado perteneciente a una gran cadena nacional la cual tiene cuatro accesos (dos de ingreso y dos de salida) amplios y bien señalizados. Sin embargo, los genios del volante, ingresan precisamente por la vía destinada a la salida. ¡Y hay de uno si le indica a un conductor que está errado! Porque te empapelan a insultos y gestos, a pesar de que uno solamente exige que sigan la señalética que indica con letras grandes: Salida y Entrada.
En todo caso, estimados lectores, no debiéramos de sorprendernos pues según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, O.M.S., referidas a muertes de hombres por cada 100 mil habitantes en accidentes de tránsito, nuestro país está tercero con un dramático 49.8 %. Antecedido por México con un terrorífico 53.8 y Venezuela con un lapidario 52.3.
Pero no todo lo malo ocurre en Ovalle, para que hablar de la capital regional que cuenta con sus microbuses que obstaculizan el paso y sus colectivos que se detienen a tomar pasajeros en cualquier parte.
En cuanto a peatones, la situación no es mejor porque en su mayoría olvidan que quienes transitan a pie no sólo tienen derechos en la vía, sino que también deberes. Como pasar con la indicación del hombrecito verde en el semáforo o de cruzar en las esquinas. Realmente es patética y preocupante nuestra falta de educación vial, la cual deja bastante que desear si la comparamos con otras naciones.
Es el caso de Alemania, lo que me recuerda una anécdota que le sucedió a un amigo periodista que vivió en dicha República durante algunos años y en sus primeros días de residencia, se atrevió a cruzar a pie con una luz roja en una esquina. A su lado, me dijo, estaba un niño de unos 7 años quien al verlo lo detuvo por la chaqueta y le advirtió que no lo hiciera, pues, era una irresponsabilidad y un mal ejemplo para los demás. Desde ese momento, reconoció, nunca más cometió la infracción que en Chile es tan usual.
Lo lamentable, señores, es que aunque tengamos las calles llenas de letreros y de Carabineros no podremos cambiar nuestra actitud irresponsable, a no ser que cada uno aporte con gestos individuales de buena conducta vial. Eso al menos, es lo que haría un ciudadano de un país que pretende ser desarrollado.
*Columna publicada en diario regional El Día con fecha 29 de Junio de 2006, sección Opinión.

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